lunes, 27 de noviembre de 2017

Cómo se le pone precio a un medicamento

Necesito vuestra ayuda.

La Junta de Susana Díaz echa al médico activista Spiriman de su trabajo

Spiriman, el médico Jesús Candel.
Spiriman, el médico Jesús Candel.
Al médico Jesús Candel lo han retirado de los turnos que venía realizando en el servicio de Urgencias del Hospital de las Nieves.
Spiriman, líder de las protestas ciudadanas de Granada por la “nefasta” gestión sanitaria llevada a cabo por el Gobierno de Susana Díaz en la ciudad y en otras partes de Andalucía, ha anunciado que el día 30 de noviembre estará en las urgencias del Hospital a las 12 horas de la mañana para exigir la dimisión de Paquita Antón, gerente del SAS y Pilar Espejo, directora del complejo hospitalario de Granada.
El médico está sufriendo una “persecución”, en la que han “colaborado” medios de comunicación, que reciben publicidad institucional de la Junta, publicando una supuesta denuncia de trabajadores sanitarios contra él, por supuesto ‘acoso’ laboral.
Según Spiriman están buscando motivos para echarlo del SAS porque molesta a “mercenarios” y a la administración de Susana Díaz por contar la “verdad”.
Este es el vídeo titulado “Necesito vuestra ayuda” que Spiriman publica en su canal de Youtube:


¿Es Andalucía la dictadura perfecta?

Por
Luis Villadiego.
Susana Díaz y Juan Marín, líder de Ciudadanos en Andalucía.
Susana Díaz y Juan Marín, líder de Ciudadanos en Andalucía.
Muchas personas leen mis artículos en Digital Sevilla desde diferentes lugares de la geografía española y me preguntan: ¿Cómo es posible que en Andalucía la gente siga votando al PSOE?
Hoy hemos publicado un artículo que ha generado de nuevo esa duda en muchos lectores. “La Junta de Susana Díaz echa al médico activista Spiriman de su trabajo“, con este titular relatamos la persecución a la que está siendo sometido el médico activista Jesús Candel por parte de la Junta de Andalucía y sus medios de comunicación satélites, que en Andalucía y en España son la mayoría.
Para que todos podamos entender por qué el PSOE lleva gobernando más de treinta años en Andalucía y lo seguirá haciendo durante las próximas décadas voy a intentar resumir en este artículo como funciona la Junta de Andalucía, su administración paralela y sus cementerios de elefantes.

¿Qué son los cementerios de elefantes?

Cuando Pedro Sánchez anunció su pacto de gobierno con Ciudadanos Fernando Rodríguez  Villalobos, Presidente de la Diputación Provincial de Sevilla, salió rápidamente a dar una rueda de prensa que fue muy bien cubierta por decenas de medios de comunicación locales que ven en la Diputación una de sus principales fuentes de ingresos publicitarios.
En la rueda de prensa Villalobos criticó abiertamente el acuerdo firmado en el que se pretendía suprimir las diputaciones provinciales y pasar sus competencias a los ayuntamientos y a las comunidades autónomas reduciendo así la factura en cargos políticos en varios miles de millones de euros al año.
Las diputaciones son un auténtico cementerio de elefantes en la que los políticos de turno pasan sus últimos días con grandes sueldos a cargo de las arcas públicas, especialmente en Andalucía.
Sin ir más lejos Villalobos contó con más de veinte alcaldes o ex alcaldes socialistas para conformar a dedo los altos cargos de la Diputación tras volver a ser elegido presidente en 2015.
Esta casi veintena de enchufados ocupan dos tipo de cargos en el gobierno de Villalobos: el de coordinadores territoriales o el de asesores en las diferentes áreas, todos ellos con un sueldo de 40.758 euros. En el caso del primer puesto, el presidente ha contado con alcaldes actuales: Felicidad Fernández, de Almadén de la Plata (área de Cultura y Ciudadanía); Antonio Manuel González, de Badolatosa (área de Cohesión Territorial); José Losada, de Cañada Rosal (área de Cohesión Territorial); Mª del Carmen Herrera, de Castilleja de la Cuesta (área de Concertación); Isabel Herrera, de Gelves (área de Cultura y Ciudadanía); Manuel Sánchez, de Martín de la Jara (área de Servicios Públicos Supramunicipales); y Álvaro Lara, de El Ronquillo (área de Cohesión Social).
Esta situación es extensible a todas las Diputaciones de todas las provincias de España. Cuando Pedro Sánchez aceptó acabar con las Diputaciones dio un paso valiente y demostró tener visión de futuro y querer una España mejor aunque fuese a costa de eliminar poltronas dentro de su propio partido.
Y cuando Villalobos dio la rueda de prensa criticando abiertamente a su secretario general abrió la veda y comenzó la serie de maniobras internas que acabarían con el derrocamiento de Sánchez previa puñalada política de Díaz y sus lacayos.

La administración paralela

El procedimiento mediante el cual se contrata a funcionarios públicos está muy bien reglamentado para evitar “enchufes” así que la Junta de Andalucía tuvo que crear agencias públicas a las que derivar competencias de las diferentes conserjerías y ya de paso “enchufar” a miles de personas que luego se traducen en votantes y voceros de todo lo que diga la faraona, Susana Díaz.
Un claro ejemplo es IDEA, la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía, que está pagando las nóminas de más de veinte familiares de ex cargos públicos y responsables del PSOE.
Este es solo un escándalo más de la plaga de instituciones opacas donde trabajan cientos de “enchufados” del PSOE de Susana Díaz. Entre los 340 empleados de los servicios centrales de IDEA se encuentran hijos, hermanos, sobrinos, nueras, cónyuges y primos carnales con suculentos contratos de alta dirección y personal laboral.
Los sueldos alcanzan hasta los 43.700 euros al año incluyendo los complementos y pluses de antigüedad. IDEA es una de las principales callejones sin salida del laberinto de administraciones andaluzas paralelas plagadas de enchufados, familiares de dirigentes y militantes agradecidos del partido de Susana Díaz.
La agencia es además una pieza fundamental en las trama de los ERE en la que se investiga un escandaloso fraude multimillonario en los juzgados. IDEA esquivaba los controles de la Intervención, concedía avales fallidos a compañías y financiaba proyectos sin ningún futuro a través de Invercaria, otro desastre de gestión pública y que tiene imputados a varios cargos del PSOE, entre ellos el sobrino de Felipe González, Juan María González Mejías por ser un “trabajador fantasma”.

¿Justicia complice?

Las dudas por los vínculos entre la clase política y la justicia son continuas en Andalucía. La cuñada de la juez Núñez Bolaños entró presuntamente de manera ilegal en IDEA según la intervención general de la mano de un desimputado en la causa. El marido de la juez es además amigo ‘desde chiquitito’ del exconsejero de Justicia de la Junta.
La Asociación de Jueces y Magistrados Francisco de Vitoria y la Asociación Profesional de la Magistratura (APM) cargaron contra la prensa por publicar noticias sobre los supuestos lazos familiares de la jueza Núñez Bolaños con la Junta e instituciones implicadas en el multimillonario fraude de los ERE, caso que ella investiga junto al otro multimillonario fraude de la formación, tras suceder a la repentinamente ascendida Mercedes Alaya.
No sabemos si es que la jueza Núñez tiene un tipo de privilegio especial para que no se dude de su imparcialidad. La imparcialidad se puede ver afectada por muchas cosas, por ello, todo el mundo que envuelve a un juez puede ser puesto en entredicho. ¿No?

Medios de comunicación propaganda

La Asociación de Empresas de la Publicidad de Sevilla declaró que están preocupados por los criterios que se utilizan en Andalucía a la hora de adjudicar los concursos públicos en materia publicitaria.
Al indiscriminado y opaco gasto en publicidad en medios de comunicación privados hay que sumar el presupuesto de 418,5 millones de euros que en los próximos tres años el gobierno andaluz destinará a Canal Sur para intentar reflotar a la empresa. Con una plantilla de 1.475 trabajadores, RTVA costará 139,5 millones de euros al año, 11,6 al mes a los andaluces.
El problema de Canal Sur no radica solo en el coste, que es mucho, sino sobre todo en el servicio. Es un medio costoso de propaganda política al servicio del Gobierno andaluz donde Ciudadanos apenas ha logrado nada en su supuesta lucha por la transparencia y donde se adjudican contratos millonarios a programas de niños cantores, que también cuentan chistes, mientras no se emiten apenas imágenes del Parlamento andaluz.
Y si alguien alza la voz contra la propaganda cateta que emite la televisión pública andaluza, como pasó tras una polémica en el programa de Juan y Medio, Joaquín Durán, subdirector general de la Radio y Televisión de Andalucía (RTVA) califica las críticas recibidas por la prensa y los ciudadanos, como “críticas salvajes”.
No sabemos si son salvajes los ciudadanos, los periodistas, los medios o las críticas. A falta de que detalle este aspecto, podemos deducir que criticar en Andalucía a la televisión de la Junta es ser un ‘salvaje’.
Además, otros medios de comunicación privados de ámbito nacional mantienen lazos familiares con la Junta de Andalucía. La cuñada de Antonio García Ferreras, director de La Sexta Noticias, es la directora de comunicación de la presidencia del Parlamento andaluz que lo ocupa Juan Pablo Durán, miembro del PSOEA de Susana Díaz.

¿Es Andalucía la dictadura perfecta?

¿Es Andalucía la dictadura perfecta? En este artículo he intentado hacer un mapa general de lo que pasa en Andalucía con los diferentes poderes -político, económico, judicial y de medios de comunicación- y ahora ustedes, queridos lectores, son los que tienen que responder a esta pregunta y elegir entre levantarse o quedarse sentados mientras siguen jugando con nosotros.
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Luis Villadiego
Republicano, animalista, viajero, seriéfilo y fotógrafo aficionado. Director de Digital Sevilla.

sábado, 25 de noviembre de 2017

CON UNA PRESIDENTA NACIONAL -SOCIALISTA,NO ES POSIBLE

Memoria Histórica El 20-N revela los límites y la impotencia de la Ley de Memoria de Andalucía

El Código Penal no sanciona la apología del franquismo. Permite que en la España post Franco pasen cosas que están prohibidas por ley en la Alemania post Hitler, como el homenaje fascista de esta semana en Lucena junto a la fosa de 123 víctimas represaliadas por la Dictadura
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Debe de ser difícil oír el grito de “¡Viva Franco!” junto a una fosa común recién abierta donde buscan los huesos de un centenar de víctimas del dictador. Torturadas, fusiladas, asesinadas, desaparecidas. Levantaron en el cementerio un monolito con sus nombres, aunque no están ahí. 80 años después siguen desaparecidas, pero al menos aquella piedra con sus nombres grabados les sirve a sus familias para llevar flores. Entretanto empiezan a exhumar otra fosa -es el segundo enclave que excavan en Lucena (Córdoba)- y unos metros más abajo, 15 ultraderechistas dejan sus flores para honrar al dictador fascista, al genocida, al autor de la fosa: “¡Viva Franco!”.
La primera vez que el anteproyecto de Ley de Memoria Histórica de Andalucía llegó al Consejo de Gobierno, en marzo de 2014, el entonces vicepresidente de la Junta y exlíder regional de IU, Diego Valderas, quiso destacar un artículo por encima del resto: el Gobierno andaluz “prohibirá” por ley las manifestaciones, homenajes y actos públicos de exaltación del franquismo. “Se acabaron los aniversarios del 20-N”, musitó Valderas, aludiendo al fallecimiento de Francisco Franco (20 de noviembre de 1975), una fecha conmemorada cada año por grupos falangistas y de ultraderecha.
El artículo 32.12 de la Ley andaluza de Memoria dice que las administraciones públicas “prevendrán y evitarán” este tipo de homenajes franquistas y cualquier “acto público que entrañe descrédito, menosprecio o humillación a las víctimas” de la represión o a sus familiares. Pero no ha servido para evitar la ofrenda floral que Fuerza Nueva dedicó a Franco y a Primo de Rivera el martes pasado en el exterior del cementerio de Lucena, junto a la fosa común. Ni sirvió para evitar el homenaje “a los caídos” del bando fascista que tuvo lugar en el municipio cordobés de Dos Torres, en mayo, y al que asistió el alcalde, el subdelegado del Gobierno en Córdoba y el número dos del Ministerio de Interior, José Antonio Nieto. Y tampoco evitó ni permitió sancionar a quienes entonaron el Cara al Sol y acompañaron con el saludo fascista del brazo en alto al féretro del último ministro de Franco que quedaba vivo, José Utrera Molina, a la salida de una iglesia de Nerja (Málaga).
El Ministerio Público sobre el Cara al Sol: no va “contra nadie”. “Se trata de palabras a favor del fallecido y en un entorno esencialmente íntimo”
Estos dos últimos homenajes, de hecho, fueron denunciados ante la Fiscalía por un delito de “exaltación del fascismo”, pero el Ministerio Público archivó ambos casos. En Dos Torres, además, el Ayuntamiento mantiene la placa que “glorifica” al bando franquista junto a una Cruz de los Caídos, un vestigio que vulnera la Ley de Memoria, y que la Junta ha pedido dos veces por carta al alcalde que lo retire. Pero el regidor (del PP) alega que ese monumento no es de titularidad municipal y por tanto no puede tocarlo. La Junta ha recurrido al registro de la propiedad para corroborar si es cierto, pero hasta la fecha no ha obtenido respuesta.
El suceso de Lucena de esta semana también ha sido denunciado ante el fiscal de Córdoba, aunque el Gobierno andaluz tiene pocas esperanzas de que prospere. El artículo 32 de la Ley andaluza de Memoria, más ambicioso que la propia ley estatal (2007), ha generado unas expectativas que no se corresponden con la realidad, que generan frustración en las familias de las víctimas de la represión y en las asociaciones memorialistas. La norma habla de “evitar” y “prevenir” actos públicos de “exaltación del golpe militar, el franquismo o la Dictadura”. “Pero la ley llega hasta donde llega”, admite la Junta y reconocen en las filas de IU, que impulsó la norma.
En la práctica, el artículo 32 no ha logrado prohibir homenajes como los del 20-N o el 18 de julio -que conmemora el alzamiento militar fascista (1936)-, porque por encima de su marco de acción existen dos normas superiores que permiten que en la España post Franco pasen cosas que están prohibidas, por ley, en la Alemania post Hitler. Esas dos normas son el artículo 510 del Código Penal, que regula el concepto de “apología del odio y la violencia”. Y la Constitución española, que reconoce el derecho de reunión y a manifestarse de forma pacífica (artículo 21) y la libertad de expresión (artículo 20). Ambos son derechos fundamentales.

La clave Utrera Molina

El homenaje póstumo a Utrera Molina marcó un antes y un después en la Ley de Memoria de Andalucía. La norma se había aprobado en el Parlamento hacía apenas tres semanas, sin ningún voto en contra, y las imágenes del brazo en alto ante el féretro del exministro de Franco indignaron a casi todos los partidos políticos. El Gobierno andaluz condenó el suceso y aseguró sin dudas que era “ilegal”, pero tras una consulta al gabinete jurídico decidió no personarse como acusación. Juventudes Socialistas y Podemos sí presentaron denuncias ante Fiscalía.
Los partidos de izquierda criticaron la “tibieza” del Ejecutivo de Susana Díaz a la hora de defender la Ley de Memoria, pero el gabinete jurídico había sido claro: “La exaltación del franquismo no está tipificada en el Código Penal”. La conclusión de los letrados fue un jarro de agua fría para los políticos -también para los de Podemos, que recibieron la misma advertencia de sus abogados-: Si quieren sancionar estos actos, si quieren ilegalizar la Fundación Francisco Franco, si quieren meterle mano al Valle de los Caídos, empiecen por cambiar el artículo 510 del Código Penal. Ese fue el mensaje.
En 2013, el Congreso aprobó una moción de CiU pactada con PSOE, Izquierda Plural, UPyD y UPN y respaldada por el resto de partidos (excepto el PP) que reclamaba tipificar como delito la apología del franquismo, junto al fascismo, el nazismo y el totalitarismo. No prosperó. El Gobierno de Rajoy prefería algo más “genérico” para no generar “confusión” en las interpretaciones jurídicas.
El artículo 32 de la Ley andaluza de Memoria no es el veto definitivo que muchos esperaban contra los homenajes fascistas. La clave aparece en la respuesta que la Fiscalía de Málaga dio a la denuncia por los sucesos del entierro de Utrera Molina. El fiscal no vio delito en los cánticos del Cara al Sol, himno de Falange Española, “un partido legalizado” en España, advirtió.
Existen dos normas superiores en el Código Penal que permiten que en la España post Franco pasen cosas que están prohibidas, por ley, en la Alemania post Hitler
En el auto de archivo, el Ministerio Público reproduce la letra íntegra del Cara al Sol, y reconoce que puede resultar “ofensiva” y “molesta” para quienes “sufrieron los excesos y vulneraciones de derechos fundamentales” a manos del régimen franquista. Pero concluye que el himno no va “contra nadie”. “No se trata de palabras emitidas en contra o para lesionar a ningún colectivo, sino a favor del fallecido y en un entorno esencialmente íntimo”, dice.
La Junta tomó nota de los argumentos del fiscal, que niega que en esos cánticos haya “una incitación, ni siquiera indirecta, a la violencia o discriminación contra un colectivo determinado”. “Habría que especificar el colectivo de personas contra las que se dirige el discurso o que resultarían afectadas por el mismo”, reza el auto. Y añade: “Lo que es claro es que la canción de marras se entona en un acto eminentemente íntimo, como es el funeral de una persona y solo a él va dirigido el cántico, como muestra de afecto o respeto de sus acólitos y sin que pueda entenderse, tras visionar las imágenes, que hay intención alguna de provocar un clima de odio”.
El fiscal tampoco acepta la denuncia de “enaltecimiento del genocidio” que Podemos atribuyó a los gritos de “¡Viva Franco!”, “con independencia de la consideración histórica que pudiera otorgarse a los crímenes franquistas”. La propia naturaleza del homenaje “impide” verlo como un delito de apología de la violencia, dice el escrito, porque en el funeral no se fomentó “un clima de hostilidad, violencia, odio o discriminación”, hechos todos castigados con uno a cuatro años de cárcel en el Código Penal.
La Fiscalía no entra a valorar si el homenaje a Utrera Molina vulneró el artículo 32.12 de la Ley de Memoria, como dijo la Junta, y remitió testimonio a sus letrados para que ellos decidieran. Y éstos asumieron que es “un callejón sin salida”.

Impotencia de los ayuntamientos

Lo que ha ocurrido esta semana en Lucena ha ofendido a mucha gente, ha dejado en mal lugar al Ejecutivo andaluz, que alertó sin éxito al Gobierno de Rajoy para que “evitase” los festejos del 20N, y también ha salpicado al Ayuntamiento del municipio, que se sintió “atado de manos” para impedir un homenaje franquista que el Subdelegado del Gobierno en Córdoba ya había autorizado previamente. El Consistorio de Lucena está colaborando activamente con la Dirección General de Memoria de la Junta en los trabajos de exhumación de las 123 víctimas de la represión fascista.
Al Gobierno municipal no le ha gustado ver banderas y símbolos falangistas en los aledaños de su cementerio, a pocos metros del monolito que recuerda el nombre de los fusilados, donde sus familiares van a honrarles y a rezarles. “Es impotencia y rabia”, dice Fran Adame, delegado de Seguridad Ciudadana, que asegura que lo único que estaba en su mano fue una ordenanza municipal de tráfico con la que extremó la vigilancia para que los ultraderechistas no repitieran la “caravana franquista” por las calles del pueblo, como ocurrió en 2015.
La ofrenda a Franco se celebró y también una misa para honrar su recuerdo en la Ermita de Nuestra Señora de la Aurora. “Fue una escena rara”, dice un vecino que pasó por la capilla a esas horas y la encontró “casi vacía”. “Oficiaba la misa un cura negro, que no es el habitual de la ermita, y asistían cinco o seis hombres con ropa de cuero y sus símbolos fascistas. Era surrealista”, dice.
La Ley andaluza de Memoria promete más de lo que puede dar. No sirve siempre para “evitar”, pero sí ha servido para “prevenir”
El artículo 32 de la Ley de Memoria no sirve siempre para “evitar”, pero sí ha servido para “prevenir”. El de Lucena no era el único homenaje franquista previsto para el 20N en Andalucía. El Gobierno andaluz trató de anticiparse y, tres días antes del aniversario de la muerte de Franco, envió una carta a las subdelegaciones del Gobierno central en las ocho provincias andaluzas, instándoles a “hacer cumplir” la Ley de Memoria y “evitar acciones que puedan ser constitutivas del delito que recoge el artículo 510 del Código Penal”.
Funcionó en algunos casos, como en Granada capital, donde se logró desactivar una concentración de ultraderechistas a las puertas de la catedral, que había convocado Fuerza Nueva. En Lucena, en cambio, la carta no hizo efecto y el homenaje franquista junto a la fosa de las víctimas terminó celebrándose con el consentimiento del subdelegado del Gobierno en Córdoba, Juan José Primo Jurado, el mismo que meses atrás había autorizado y participado en la ofrenda floral a los caídos del bando fascista en la Guerra Civil.
El artículo 32.12 de la Ley andaluza de Memoria promete más de lo que puede dar. Otros gobiernos regionales han venido a Sevilla para interesarse por el texto -Andalucía es, junto a Navarra, la única que tiene una normativa propia- y han tomado nota del corto alcance de este apartado. Por si tienen que ahorrárselo