lunes, 24 de abril de 2017


La Marea Blanca recorre Cádiz contra la "cosmética sanitaria" de la Junta

  • Unas 2.500 personas, según la organización, participaron en las movilizaciones


La cabecera de la manifestación.La cabecera de la manifestación.
La cabecera de la manifestación. JESÚS MARÍN


La Marea Blanca, conformada por colectivos a favor de la sanidad pública y apoyada por IU y Podemos, ha recorrido hoy las calles de Cádiz con mensajes de agradecimiento a la actitud "cariñosa" de la Junta, pero también con críticas por "decisiones cosméticas" que no frenan el deterioro de las políticas de salud.
Según los organizadores, la protesta, que ha concluido a las dos de la tarde tras dos horas de manifestación, ha sido seguida por unas 2.500 personas, menos que en la primera marcha de febrero, cuando contabilizaron el doble.
La manifestación ha partido del Hospital Puerta del Mar, ha cruzado la principal avenida de la ciudad y ha concluido en la plaza de San Juan de Dios, donde se encuentra el Ayuntamiento de Cádiz, donde se ha leído un manifiesto.
Este documento explica que "la Marea blanca de Cádiz nació para denunciar el deterioro de la sanidad pública andaluza" y "después de estos meses de intenso trabajo el deterioro persiste, por lo que no podemos bajar la guardia. El proceso va a ser largo y necesitamos permanecer activos", reza el texto.
El colectivo admite un cambio de actitud en la Junta de Andalucía en las últimas semanas.
"Es cierto que la dinámica de los últimos años de la paz de los cementerios ha cambiado. Nos están recibiendo en la delegación de Salud y es cierto que la actitud es cariñosa", sostiene el documento leído tras la marcha.
Sin embargo, "las decisiones que están tomando para mejorar nuestras propuestas son cosméticas porque toman decisiones para que parezca que algo cambia, pero la realidad es que nada cambia y el deterioro de la sanidad pública continúa", refleja.
De ahí, que anuncie que la Marea Blanca gaditana vaya a continuar con sus protestas y acciones reivindicativas porque no se ha creado "sólo para recibir buenas palabras sino para forzar decisiones políticas que mejoren la sanidad pública".
"Los problemas de la sanidad pública son de tipo financiero, estructural y de gestión pública porque no nos van a engañar con verdades a medias", afirma.
La manifestación de Cádiz ha contado con la presencia de dirigentes políticos como el coordinador provincial de IU, Fernando Macías, o el diputado autonómico de Podemos Jesús Rodríguez.
Podemos ha portado una pancarta con el lema "Nuestra salud no es un negocio", mientras que Izquierda Unida ha llevado el mensaje "En defensa de la sanidad pública, universal, gratuita y de calidad".
La manifestación ha contado con la participación de un centenar de ciclistas que se han unido a la marcha tras protagonizar su propia protesta para reclamar el carril bici en la ciudad y mejoras en la movilidad.
La Marea Blanca tiene previsto un nuevo encuentro con Salud para los próximos días en el que quiere abordar la revisión de los conciertos sanitarios y reclamar una mayor apuesta por la salud pública.

domingo, 23 de abril de 2017

EL TORERO PREFERIDO DE LA NIÑA

"No matarás", una de las imágenes de la exposición de antitauromaquía de Luiso García

Que no, carajo


Que el PP se atrinchere ante la citación de Rajoy y la detención de Ignacio González, es normal. Es la misma estrategia que ha venido practicando desde que en 2007 estallara el caso Gürtel y no le ha ido nada mal: a día de hoy es el partido más votado en España, y lo que te rondaré morena.
Jorge Bezares,Cadiz
Quizás en esta ocasión haga alguna concesión e intente forzar la dimisión de Esperanza Aguirre, cuya situación política es más que insostenible con sus dos ex números dos, Granados y González, en el talego. A estas alturas, su continuidad como lideresa de la oposición en el Ayuntamiento de Madrid empieza a ser un insulto incluso para sus propios votantes.
A mí, sin embargo, me tiene más indignado si cabe la posición del PSOE, que está afrontando todos estos escándalos del PP en situación de perfil. Al parecer, a juicio de la Comisión Gestora, el cuerpo a cuerpo con los populares por la corrupción no es ya rentable ni tiene credibilidad. ¡Olé, olé y olé! ¿Pero estos tipos se han vuelto locos o tienen doble militancia?
Sólo cuando se han dado cuenta de que lo suyo también era de poca vergüenza, autorizaron a Antonio Hernando a dar la cara pidiendo explicaciones, comparecencias y otras milongas. Alguien le diría: oye, ante unos fiscales denunciando interferencias políticas del Fiscal General del Estado para tapar la presunta financiación del PP a través del Canal de Isabel II, no podemos hacer la estatua, que nuestro personal está mosca y nuestros medios se están desangrando de tanto taparnos las vergüenzas.
Pero como la reacción en el fondo ha sido tan impostada, de tan mala gana, con tan poca convicción, pues pasa lo que pasa: el personal se cabrea más si cabe y estamos a un mes vista de las primarias…
Por eso, no es extrañar que muchos votantes socialistas están respondiendo cuan Pilato –“a mí que registren”- al nuevo episodio de corrupción del PP, que ha dejado hecho unos zorros la imagen presidencial, de hombre de Estado –ha sido el mantra más repetido en los últimos meses-, de Mariano Rajoy.
Y recuerdan, con más razón que un santo, que el ‘no es no’ significa un no claro y rotundo contra la corrupción. Así las cosas, Rajoy está donde está gracias a esta Comisión Gestora, gracias a los barones a la violeta que se cargaron a Pedro Sánchez para facilitarle la investidura al PP, gracias a algunos de los suyos que aterrizaron plácidamente en la abstención y que ahora se agrupan en torno a Patxi López para intentar salvar sus culos, gracias a Susana Díaz, que se llevó por delante de una forma chusca a su secretario general para poner a Rajoy donde está, en el primer despacho de España, donde le ha sorprendido el último caso de corrupción, que se ha manifestado como una lluvia torrencial de billetes de 500 euros entrando sin querer en las arcas del PP.
En fin, que quede claro, no en nuestro nombre, no con nuestro voto. No.
Ya está bien de tanto rollo macabeo, ya está bien de repetir que el PSOE facilitó la investidura de Rajoy por el bien de España y otras vainas. Aquí lo único que se ve cada vez más claro es que unos pocos, situados en las dos orillas de la mangancia, se pusieron de acuerdo para seguir forrándose a costa de la inmensa mayoría. Fueron business, negocios y nada más.
Así que no, carajo, que en estos años de crisis hijaputa los trabajadores y las clases medias han sudado sangre, sudor y lágrimas para sobrevivir y muchos se han quedado colgados de la brocha. Un respeto, un poquito de por favor.