Los susanistas, en shock, por el avance de Sánchez en Andalucía
Hace 24 horas, la presidenta andaluza confiaba en
doblar en avales al exlíder del PSOE. Su equipo aún confía en su
ventaja, pero admite que “esperaba más de ella fuera de Andalucía, o
menos de él dentro”
No todos los días una institución pesquera cumple un siglo de vida, y eso demuestra que los pescadores de Conil llevan más de 100 años viviendo de la pesca y preservando su caladero.
Fue un 4 de mayo de 1917 cuando se creó esta organización pesquera que desde entonces ha estado al servicio de los pescadores y dando muestras de unos asuntos que siempre han estado claros: la disposición para trabajar y la protección de los recursos pesqueros.
LA CONSTRUCCIÓN DE UN PUERTO PESQUERO FUE UNA EXIGENCIA CONSTANTE DE LOS PESCADORES
Según ha recordado el actual secretario de la Cofradía de Pescadores de Conil, Nicolás Fernández, nada más crearse la nueva entidad se confeccionó el primer reglamento de la pesca conocida como la jábega.
En el Libro de Actas se tiene asentado que por entonces se compró un 'camión automóvil', que era como se conocía ese medio de transporte que les serviría para facilitar su labor extractiva y llevar sus productos a los mercados más cercanos a la localidad conileña, así como a la estación de ferrocarril situada en San Fernando.
La Cofradía de Pescadores de Conil fue también la responsable de la creación de la primera escuela de formación profesional para los pescadores y sus hijos, además de crear la primera escuela de alfabetización, lo que supone la vocación de servicio que ha tenido y tiene esta entidad pesquera.
Un siglo que ha estado lleno de experiencias y de reivindicaciones como la construcción del puerto pesquero, que fue la primera petición oficial de la entidad una vez constituida, aunque era una exigencia que "venía de antiguo", según recuerda Nicolás Fernández.
Desde
hace al menos dos meses la mayoría de las farmacias de Andalucía carecen
de una lista de 50 medicamentos, muchos de ellos de uso común. La razón
que esgrimen los profesionales farmacéuticos es clara: la falta de
estos fármacos se debe al sistema de compra por subasta que utiliza la
Junta de Andalucía para ahorrarse unos céntimos en cada caja de
medicamento.
Los
últimos datos recogidos por la Confederación de Empresarios de Oficinas
de Farmacia de Andalucía (Ceofa) entre sus farmacias asociadas indican
que hasta 52 marcas de medicamentos adjudicados en este tipo de subastas
están actualmente en situación de desabastecimiento en las boticas de
la región desde al menos el pasado 20 de febrero.
Entre los medicamentos con falta de
suministro se encuentran varios de los más vendidos en las farmacias,
como tratamientos antiepilépticos (lamotrigina y gabapentina),
antidepresivos (sertralina, alprazolam y lorazepam), antihipertensivos
(irbesartán y valsartán), antidemencia (memantina), antibióticos
(amoxicilina y levofloxacino) o analgésicos (tramadol y metamizol).
Los propios farmacéuticos vienen dando la
voz de alarma sobre esta situación, que se viene repitiendo desde que el
año 2012 la Administración regional pusiera en marcha este sistema de
compra. Desde entonces, el Ejecutivo andaluz adquiere los medicamentos
más demandados mediante el sistema de subastas a la compañía que le
ofrece un mayor descuento al precio oficial, marcado por el Ministerio
de Sanidad.
La Junta se ha encontrado desde entonces
con que, en las diez subastas que ha convocado este concurso, las
farmacéuticas seleccionadas han sido compañías semidesconocidas en
España, con apenas presencia en el mercado farmacéutico -entre todas
ellas apenas suman el 1% del mercado total-. La mayoría de las compañías
seleccionadas, aún con domicilio en España, es de origen asiático, de
India y Bangladesh en muchos casos. Y dichas compañías están teniendo
verdaderos problemas de suministro para abastecer a las 3.500 farmacias
de la región.
El ahorro real
En
estos cinco años de subastas, la Junta ha adjudicado por este sistema
hasta 700 presentaciones de medicamentos. El Ejecutivo andaluz tenía
previsto ahorrar con estas subastas unos 800 millones de euros, pero
desde su puesta en marcha el ahorro real ha sido de algo menos de 220
millones, según puso de manifiesto un informe de la consultora Antares.
La patronal farmacéutica andaluza Ceofa
realizó este año un estudio sobre el suministro de los medicamentos de
las subastas a los almacenes farmacéuticos durante el cuarto trimestre
de 2016. El presidente de la patronal, José Luis Márquez, señala que,
según este informe, durante el último trimestre del año pasado los
laboratorios adjudicatarios sólo pudieron suministrar el 35% de los
envases pedidos por los almacenes de distribución. "Concretamente, los
medicamentos solicitados superaron los 20,3 millones, pero sólo
recibieron 7,1 millones de los envases requeridos", apunta.
Además, según indica esta patronal, tres
de cada 10 medicamentos de la subasta tienen un nivel muy malo de
abastecimiento (inferior al 50% de los productos solicitados) y un 10%
de los mismos tiene un suministro nulo (0%). "Lo que realmente perjudica
a los pacientes, no son los datos sobre los desabastecimientos, sino no
disponer de forma habitual de sus medicamentos, obligándoles a cambios
continuos de envase en su tratamiento", precisa Ceofa.
El caso del laboratorio indio
La Junta de Andalucía ya tuvo un grave
problema de abastecimiento en 2015 con uno de los fármacos más vendidos,
el antihipertensivo Valsartán. El laboratorio indio Rnabaxy, al que la
Junta de Andalucía concedió por subasta en exclusividad el suministro de
más de 160.000 envases de este medicamento, dejó en la estacada a la
Administración andaluza desde mayo hasta el mes de septiembre de ese
año. La compañía, una de las mayores farmacéuticas de medicamentos
genéricos de la India, anunció por carta a los responsables andaluces la
imposibilidad de suministrar este medicamento, al menos hasta esta
fecha.
Ranbaxy se hizo con el contrato del
suministro de Valsartan en toda Andalucía al ser la compañía que mejor
precio dio a la Junta. En concreto, hasta un 40% de descuento ofreció el
laboratorio en el concurso por uno de sus fármacos. La Junta le
adjudicó las tres presentaciones de este fármaco, un total de 166.128
envases, por un importe de 1,78 millones para el suministro de los dos
siguientes años.